Relatos eróticos lésbicos y queer reúne ficción original sobre el deseo entre mujeres y entre personas queer, siempre con consentimiento. Quien llega a la estantería encuentra umbrales, estudios, bibliotecas privadas y despachos a última hora, con un tono íntimo de palabras tardías y de cuerpos que se eligen sin público. Va dirigida a lectoras y lectores de texto erótico LGTBIQ+ que buscan situación y carácter.
En Abigail y la vecina del quinto, Noémie, vecina del mismo rellano, sube a quejarse porque Abigail no para de moverse de noche y la discusión del descansillo se vuelve un romance lésbico entre vecinas que sigue en el piso, donde Abigail suelta lo que no dijo en ningún despacho. El umbral y la queja marcan el tipo de encuentro que esta estantería suele guardar.
En Abigail e Inés se eligen, Abigail acude al estudio de Inés Moreau, fotógrafa trans que la sigue y le propuso una sesión: es el cuento erótico de una pareja en la que una es trans, se eligen en pareja y Abigail pide quedarse también fuera de cámara. En Abigail y la escritora sin apellido, Abigail acude de noche a un salón literario privado que el hotel patrocina y Camille, novelista que no da apellido, la reconoce por su contenido y la lleva al fondo de la biblioteca, en un romance lésbico de aire de novela entre los estantes.
El mismo hilo aparece en el relato lésbico ambientado en una oficina, cuando Abigail acude a una agencia a firmar un contrato de contenido y Valentina, que dirige la cuenta y puede hacer caer el trato, la quiere también fuera del trato y las deja a solas en el despacho con gente aún en el pasillo. Los recintos se repiten y Abigail vuelve de un texto a otro.
- ¿Qué hay en la estantería queer de 1000girls?
- Hay ficción erótica original con personajes queer, centrada en el deseo lésbico y LGTBIQ+. Los recintos que vuelven son el rellano, el estudio de fotografía, la biblioteca de un salón literario y el despacho a última hora. El tono es íntimo y verbal. Se lee como relato, sin otro formato.
- ¿Por dónde se empieza a leer los relatos lésbicos de 1000girls?
- Un punto de entrada natural es Abigail y la vecina del quinto, donde Noémie sube desde el rellano a quejarse del ruido nocturno y la discusión se vuelve un encuentro consentido en el piso. A partir de ahí se puede seguir a Abigail en el estudio, en el salón literario o en la agencia, porque el mismo nombre recorre la estantería.
- ¿Los relatos eróticos queer de 1000girls son de pago y hace falta una cuenta?
- La lectura es gratuita y no exige crear una cuenta. Los textos están reservados a adultas y adultos. Cada relato se abre en la propia página, sin registro previo, sin pago y sin otro requisito de acceso más allá de la edad.
- ¿Los relatos de Abigail en 1000girls están conectados?
- Abigail regresa de un texto a otro y varias piezas pertenecen a una misma serie de encuentros. Noémie, Inés, Camille y Valentina aparecen ligadas a esos regresos. Cada semana se añaden relatos nuevos a la estantería, de modo que el hilo sigue abierto y los nombres conocidos vuelven a cruzarse.