RomanceSienna Clark
No me filmes otra vez
Hace dos años Sienna Clark convirtió Can Vives en escenario y se fue. Ahora una marca le exige cuatro semanas en la única finca de Sóller que le cerró la puerta. Marc Vives tiene la llave, la licencia y una etiqueta que todavía lleva su nombre. Lo que se deben no cabe en un reel, y el contrato tampoco aguanta lo que se hacen con la cámara apagada.
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